
Torre de flujos para medir el intercambio de CO2, H2O y energía entre el bosque y la atmósfera
La Unión Europea está preparando una ley para el seguimiento de sus bosques que sienta un peligroso precedente contra la independencia de la ciencia. La nueva legislación pretende decretar qué métodos científicos son válidos, y cuáles no lo son, para medir el estado de nuestra vegetación.
En una publicación reciente en Nature Ecology & Evolution demostramos que la legislación nacerá obsoleta si el redactado actual se mantiene. Algunos de los métodos que propone están desfasados y no son los más adecuados para alcanzar los objetivos perseguidos. En consecuencia, variables clave para la seguridad de la ciudadanía, como la estimación del riesgo de incendios, podrían ser gravemente erróneas.
No se puede esperar que el legislador de Bruselas esté al corriente sobre las técnicas usadas para inventariar bosques. Pero tampoco se puede comprender que dicho legislador pretenda arrogarse una competencia que le es ajena. Continuar leyendo

Por Alberto Moya Cardo – Premio Bernardo de la Torre 2024 de la Fundación Capital Natural-COIM
Por Isabel Catalina Cuesta Cano, Premio Juan Ruíz de la Torre 2024 de la Fundación Capital Natural-COIM (*)
Buenas tardes queridos Directores, Decano, Presidenta del Instituto de la Ingeniería de España, compañeros, señoras y señores asistentes a este acto
Discurso pronunciado en el Instituto de la Ingeniería de España el 4 de octubre de 2024 durante el acto conmemorativo de la festividad de San Francisco de Asís 
En este complicado momento, desde el COIM y con la ayuda de Howden Iberia ponemos a disposición de los posibles interesados este documento informativo con todos los pasos a seguir para gestionar los siniestros de sus seguros personales ante el Consorcio de Compensación de Seguros (CCS).
No sé cuántos biólogos forman parte de este ilustre Colegio Oficial de Ingenieros de Montes. Espero no ser el único, y lo digo porque allá en 1975, cuando acabé mi carrera de Biología en la Universidad de La Laguna, un biólogo en el Colegio de Montes era algo impensable. Mi promoción fue la 5ª de una carrera bastante nueva, y el Instituto para la Conservación de la Naturaleza, el ICONA, que apenas llevaban cuatro años de existencia, estaba poblado casi exclusivamente por ingenieros de montes. Y la verdad, es que nos llevábamos como el perro y el gato. Recuerdo que más de uno, siendo estudiantes, le añadíamos a los letreros del ICONA una virgulilla para convertirlos en “ICOÑA”. Yo mismo escribí algún que otro artículo en la prensa local donde criticaba acciones propuestas por ICONA que me parecían desatinadas, como, por ejemplo, el introducir truchas en el monte de Garajonay, que luego llegaría a ser parque nacional y Patrimonio de la Humanidad. Eso sí, iba a la pelota, nunca al jugador, que es como se debe abordar toda crítica bienintencionada. 