
Torre de flujos para medir el intercambio de CO2, H2O y energía entre el bosque y la atmósfera
La Unión Europea está preparando una ley para el seguimiento de sus bosques que sienta un peligroso precedente contra la independencia de la ciencia. La nueva legislación pretende decretar qué métodos científicos son válidos, y cuáles no lo son, para medir el estado de nuestra vegetación.
En una publicación reciente en Nature Ecology & Evolution demostramos que la legislación nacerá obsoleta si el redactado actual se mantiene. Algunos de los métodos que propone están desfasados y no son los más adecuados para alcanzar los objetivos perseguidos. En consecuencia, variables clave para la seguridad de la ciudadanía, como la estimación del riesgo de incendios, podrían ser gravemente erróneas.
No se puede esperar que el legislador de Bruselas esté al corriente sobre las técnicas usadas para inventariar bosques. Pero tampoco se puede comprender que dicho legislador pretenda arrogarse una competencia que le es ajena. Continuar leyendo



Sergio de la Cruz Mateos. Ingeniero de Montes.