Un nuevo pacto para los bosques europeos

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Esta carta abierta refleja la opinión personal de Marc Palahí (Director del Instituto Forestal Europeo EFI) sobre la necesidad de un planteamiento estratégico y posterior actuación sobre los bosques europeos. Sus opiniones se basan en la participación y seguimiento de una gran cantidad de informes científico-políticos durante los últimos cinco años, que han involucrado a cientos de científicos de diferentes disciplinas en todo el mundo.

Si queremos un futuro sostenible, nuestros bosques son clave. Pueden ayudar a transformar la actual economía fósil y lineal en un nuevo modelo: una bioeconomía circular que prospera en armonía con la naturaleza. Esto es crucial para lograr los objetivos del Pacto Verde de la UE, asegurando una transición socialmente justa hacia una economía positiva para la naturaleza y climáticamente neutra. Pero para alcanzar esto, necesitamos acción: un nuevo pacto para los bosques europeos, basado en tres planes de acción que se refuerzan mutuamente: Adaptación-Restauración (“Prestauración”), Innovación y Empleo.

La estrategia forestal de la UE posterior a 2020 debe proporcionar una innovadora y catalizadora visión que facilite entender por qué y cómo los bosques europeos, la silvicultura y las soluciones basadas en los bosques pueden convertirse en un pilar central de la economía post-fósil. Sin embargo, una nueva visión no es suficiente: también debemos llevarla a la práctica. La última estrategia forestal de la UE fue una gran documento, pero su grado de aplicación resultó cuestionable al no llegar a convertirse en referencia estratégica cuando se debatió sobre los bosques en relación con el clima, las finanzas sostenibles o la formulación de políticas de biodiversidad a nivel europeo. Como dijo Winston Churchill, “por muy hermosa que sea la estrategia, de vez en cuando debería revisarse sus resultados”. La nueva estrategia posterior a 2020 debe ser capaz de superar visiones instrumentales que los limite a un mero mecanismo de “compensación” por el actual sistema económico claramente agotado, y posicionarlos como fuerza transformadora central para un nuevo paradigma: la bioeconomía circular.

Se necesita urgentemente una estrategia forestal de la UE visionaria y viable después de 2020 porque en la próxima década nos enfrentaremos a una situación sin precedentes como resultado de los crecientes riesgos que afectan a nuestros bosques y las oportunidades emergentes para el sector forestal. Por un lado, el cambio climático y las perturbaciones naturales podrían llevar a muchos de nuestros bosques a un punto de inflexión en el que ya no puedan proporcionar los servicios ecosistémicos que les exigimos. Por otro lado, la silvicultura y el sector forestal se van a encontrar con oportunidades únicas relacionadas con su potencial para generar una nueva gama de soluciones renovables de base biológica que son cruciales para descarbonizar nuestra economía, mientras se crean empleos para una transición social y territorialmente justa. La “tracción del mercado” generada por estas oportunidades emergentes es indispensable para financiar las medidas integradas de adaptación y restauración necesarias para garantizar la salud y la resiliencia de los bosques europeos. Al mismo tiempo, la mejora de la biodiversidad forestal es la inversión más importante que puede realizar el sector forestal para garantizar su resiliencia económica a largo plazo. Los marcos de políticas, las inversiones y la ordenación forestal deben reconocer esto mediante el desarrollo e implementación de incentivos sinérgicos y enfoques integrados que conecten los esfuerzos de mitigación y adaptación, así como los objetivos de bioeconomía y biodiversidad.

Los enfoques integrados son clave porque el verdadero desafío para el futuro es aumentar simultáneamente el valor ecológico, económico y social de los bosques de la UE. Esto requiere un Nuevo Pacto para los Bosques Europeos, una estrategia articulada en torno a tres planes que se refuerzan mutuamente: Plan de Adaptación-Restauración, Plan de Innovación y Plan de empleo.

Plan de adecuación-restauración

Se necesita un plan integrado de adaptación y restauración para garantizar la salud y la resistencia a largo plazo, de los bosques europeos, al cambio climático y las perturbaciones naturales, de modo que puedan proporcionar de forma eficaz valiosos servicios ecosistémicos. Las características socio-ecológicas de los bosques europeos hacen que estos requieran una conservación dinámica y enfoques de gestión integrados para fomentar la biodiversidad en diferentes escalas espaciales (pero coordinadas): aumentando el número de especies de árboles y su diversidad genética para aumentar la resistencia, la resiliencia y la adaptabilidad de los bosques y restaurar los ecosistemas forestales raros y amenazados; mantener y restaurar los hábitats de especies que habitan en los bosques mediante la promoción de bosques estructuralmente diversos con cantidades suficientes de madera muerta y árboles hábitat; y coordinar la gestión y planificación del paisaje, incluidas las zonas rurales y urbanas, a nivel regional e incluso transnacional para crear corredores de biodiversidad y asegurar la conectividad de hábitats de alto valor. Un plan tan ambicioso, que va más allá de las áreas estrictamente protegidas, debe empoderar a los propietarios de bosques públicos y privados y proporcionar incentivos a los “sectores” forestal, agrícola y urbano para que inviertan en la biodiversidad: el verdadero motor de una bioeconomía circular próspera y a largo plazo.

Plan de Innovación

Se necesita urgentemente un Plan de Innovación para el sector forestal europeo a fin de desbloquear su potencial para crear una economía circular y climáticamente neutra. La innovación es fundamental porque necesitamos hacer más con menos: utilizar los recursos forestales de manera eficiente, inteligente y sostenible. El plan debe incluir inversiones masivas en empresas emergentes y empresas ya consolidadas, acceso a financiamiento y capacidad de asumir riesgos para estimular nuevos modelos comerciales y cadenas de valor para descarbonizar sectores industriales clave como el textil, la construcción, los productos químicos o el transporte, a través de soluciones basadas en productos forestales sostenibles. Eso requiere asociaciones público-privadas, financiación de riesgo y otros fondos dedicados que operan en diferentes fases y escalas. La innovación también debe abordar la necesidad de nuevos modelos comerciales para comercializar los servicios de los ecosistemas, por ejemplo, relacionados con el suministro de agua y la biodiversidad o directamente con la salud y el bienestar humanos. Finalmente, desde la perspectiva de la demanda de innovación, las políticas de compras, la certificación y el etiquetado de productos para orientar el consumo y las inversiones, también son una prioridad.

Plan de empleo

Un plan de empleo centrado en los bosques y el sector forestal es clave para una transición verde y socialmente justa en Europa. El sector forestal de la UE ya genera más puestos de trabajo que las tres industrias de gran intensidad energética combinadas: la industria del cemento, la del acero y la de los productos químicos. Se necesita un plan de empleo para crear las capacidades humanas necesarias para desarrollar la bioeconomía forestal mientras se restauran y adaptan los bosques europeos. Este plan debería centrarse tanto en la creación de capacidad como en la mejora de las habilidades de los trabajadores forestales existentes, y la formación de nuevos trabajadores, incluidos aquellos que se espera que pierdan sus puestos de trabajo como resultado de la transición verde. El plan de empleo debe basarse en la innovación y debe estar orientado al futuro (diseñado en relación con el plan de innovación) basándose en las fortalezas de los investigadores, empresarios, administradores y empresas y trabajadores forestales y trabajadores existentes en Europa. El sector forestal de la UE ya incluye a más de 400.000 pequeñas y medianas empresas, mientras que el empleo actual en el ámbito forestal y las cadenas de valor ampliadas de la madera asciende a 4,5 millones de personas. El sector forestal proporciona la mayor base para los empleos verdes en Europa, pero pese a ello el Pacto Verde de la UE no ha sabido percatarse de ello.

La estrategia forestal de la UE, posterior a 2020, es fundamental para lograr los objetivos del Pacto Verde de la UE, asegurando una transición socialmente justa hacia una economía positiva para la naturaleza y climáticamente neutra. Es fundamental que la nueva estrategia esté fundamentada en la ciencia y que involucre a la comunidad científica no solo durante su desarrollo sino también para su implementación. La UE necesita con urgencia mecanismos institucionalizados para garantizar un diálogo ciencia-política-práctico, eficaz, equilibrado y transparente para acelerar la asimilación de conocimientos por parte de los responsables políticos y de los encargados de la toma de decisiones. También es necesario un esfuerzo europeo colectivo para generar información sólida y armonizada que facilite comprender y anticipar de manera integral los efectos del cambio climático, las perturbaciones naturales, la gestión forestal y los mercados mundiales en los bosques europeos. La mejor forma de predecir los bosques que tendremos es decidiendo el futuro que queremos.

1 Una estrategia viable para combinar la restauración forestal y los principios de adaptación como base para la creación de bosques resilientes. Más información aquí

Más información: Marc Palahí, Director, EFI, marc.palahi@efi.int

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