La huida del urogallo, una historia para contar

Por Ángel Roldán, ingeniero de Montes

Hay historias que nacen en la montaña. Esta es una de ellas.

Todo comenzó aquel domingo 18 de julio de 2023, cuando en El País Semanal leí un extenso
reportaje sobre el urogallo. Ahí es donde conocí a Tomás y a Julián, dos hermanos veteranos
que recordaban su actividad cinegética en la montaña leonesa en sus tiempos jóvenes,
cuando el urogallo era una especie cazable.

Pronto advertí que aquel reportaje no estaba contando lo que aquellos hermanos querían
realmente transmitir al lector, una verdad más profunda, la verdadera historia que todos
deseamos conocer, la que nos explique los porqués sobre la situación en la que se encuentra
el urogallo.

Entonces descubrí en ese reportaje, una verdad incómoda. Y es que hay animales que pueden desaparecer del bosque… pero no de la memoria de quienes convivieron con ellos.El origen de una búsqueda

El testimonio de estos dos hermanos de Villablino, en la provincia de León, fue realmente el detonante que me llevó a escribir una nueva historia para educar en la gestión de los bosques. Y fue entonces cuando acepté la propuesta de David Cubero, la de escribir una historia
para divulgar la gestión y conservación de una especie tan peculiar como especial, a la vez que desconocida y rodeada de tantas incógnitas, como el urogallo.

David es un enamorado de esta especie. A diario busca de manera incansable respuestas con las que ayudar a esta ave tan amenazada. Como jefe de servicio de Espacios Naturales, Flora y Fauna en la Junta de Castilla y León, promueve estudios, actuaciones, proyectos y un sin fin
de iniciativas con un principal objetivo: conseguir la supervivencia de las poblaciones de urogallo en la cordillera Cantábrica. Su pasión fue la que me contagió para escribir esta historia y no abandonar una misión tan singular como compleja.

Cuando la teoría no basta

David me proporcionó todo tipo de información para documentar el relato. A ella añadí testimonios, reportajes y noticias, con las que fui acercándome muy poco a poco a esta especie huidiza. Un camino nada fácil, lleno de preguntas y falsas creencias que no hacían más que dificultar el reto, escribir sobre el presente y el pasado del urogallo.

Pasaban los meses y no daba con el resultado buscado, sentía que cada vez estaba más alejado de este animal. Llegó un punto en el que entendí algo que hasta la fecha no había encontrado en la abundante documentación, que el urogallo no se entiende desde la teoría.

Entonces decidí cambiar mi estrategia. Me fui en busca de Tomás y de Julián. Estaba convencido, que si alguien podía ayudarme, serían ellos.

La sorpresiva montaña

Y en ese camino que emprendí tuve la enorme fortuna de cruzarme con Daniel Pinto, técnico de la Patrulla Oso de la Junta de Castilla y León. Un gran conocedor del urogallo, de sus hábitats y de la historia reciente de la especie en la zona. De su experiencia y conocimientos
comprendí en los mismos bosques donde vive hoy el urogallo, los lugares en los que se refugia y en los que come, las zonas donde corretea o qué es lo que menos le gusta. Con él aprendí a interpretarlo, a imaginármelo volando, correteando o cantando.

Cantadero en un abedular. Fuente: David Cubero.

Fue él quien me condujo hasta Tomás y Julián, que nos aguardaban en lo alto de la montaña de Villablino para almorzar. Allí donde el tiempo parecía haberse parado, junto a ellos nos esperaba el delicioso café que aromatizaba aquel momento y que se mezclaba con el sabroso

embutido y el jugoso pan que tuvimos la suerte de compartir. Y también con una sensación difícil de explicar: la de estar exactamente donde tenía que estar.

La cabaña donde el urogallo se esconde

En aquella cabaña había muchos más urogallos de los que ahora podemos encontrar en los cantaderos. Estaban por todos sitios. Los había pintados sobre aparadores, sillones o cabeceros de la cama. También hechos en forja. Incluso en el tapón de una botella. Un verdadero santuario de la especie construido por dos de sus amantes más incondicionales. Un lugar donde el urogallo no tiene a nadie que temer.

Tapón con un urogallo en la cabaña de Julián y Tomás. Fuente: Ángel Roldán.

Sin duda, aquellos hermanos habían sido expertos cazadores del urogallo y hoy grandes conocedores de su biología, de su etología y de sus hábitats. Habían vivido junto a la especie desde muy jóvenes. Y allí, junto a aquellos maestros, tuve el privilegio de convertirme en el alumno más afortunado. En alguien que, por fin, empezaba a entender.

Cuando todo encaja

Las historias que escuché sobre el urogallo y el amor profundo que estos hermanos me demostraron hacia este animal me sirvieron para encontrar la pieza que necesitaba con la que completar la historia que llevaba meses escribiendo. Fue lo que realmente ordenó el
compendio de información que llevaba manejando desde el principio para documentar la historia. Todo, por fin, encajó.

Tomás y Julián fueron las personas que me hicieron sentir realmente cerca del urogallo, tanto que, a mi salida de la cabaña, tuve la sensación de haber estado junto a él en el cantadero. Porque seguro estoy de que, si los urogallos no tuvieran dónde ir en el bosque, dónde refugiarse, lo harían en aquel mágico lugar.

La huida del urogallo

Aquellas vivencias hoy se han transformado en La huida del urogallo, un cuento ilustrado apto para todos los públicos y recomendado para el público infantil a partir de los 6 años. Un texto ilustrado por Marta Benedí para transportarte a los bosques donde vive Gallu, a los
pueblos donde viven los vecinos y a la cabaña de Tomás y Julián.

Portada del cuento. Ilustración Marta Benedí. Maquetación. Náyade Nature Books.

El cuento es un recurso didáctico para educar en la necesidad de gestionar y aprovechar los bosques, mejorar los hábitats y conservar a una especie que todavía resiste. Y en esa tarea, los vecinos son protagonistas silenciosos, verdaderos conocedores del urogallo.

Entre ellos están Tomás y Julián, maestros invisibles, repletos de saberes que rara vez entran en los libros. Personas que los contadores de historias estamos obligados a escuchar. Porque sin ellos, esta historia no existiría.

Y si has llegado hasta aquí es porque querrás conocer la historia que Tomás y Julián dejaron escondida entre la memoria y la montaña, la que perseguí sin descanso y la que el bosque aún se resiste a dejar ir. Una historia que no se limita a contarse, sino que es para vivirla
porque sus personajes existen en la vida real.

Y ahora sí, abre La huida del urogallo, porque lo importante empieza aquí… y ahora es a ti a quien le toca vivir esta historia.

La huida del urogallo ya está disponible en librerías. Más información aquí

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