Intervención de Ángel Roldán, vocal del Colegio Oficial de Ingenieros de Montes en Diálogos Circulares, un evento de la Universidad Europea, organizado por la consultora B-Leaf, para dialogar sobre la educación ambiental en torno al título “¿Educar es lo mismo que concienciar?”
Presentación
Soy Ángel Roldán, ingeniero de Montes, y he venido para hablar de EDUCACIÓN FORESTAL, la parte de la educación ambiental dedicada al conocimiento de los ecosistemas forestales y su gestión, conservación y aprovechamiento sostenible.
Hoy aporto mi VISIÓN PERSONAL sobre sobre la importancia de educar en los bosques, pero también la del Colegio Oficial de Ingenieros de Montes al que represento.
“Porque la educación forestal es imprescindible para la conservación de los ecosistemas forestales españoles que hoy ocupan más de la mitad de la superficie terrestre”
¿Educar es lo mismo que concienciar?
Creo que estamos MÁS CONCIENCIADOS que nunca con la sostenibilidad y con el respeto a la naturaleza, sin embargo estamos en el momento de mayor DESCONEXIÓN. Por eso la educación ambiental es más necesaria que nunca.
Cada vez es MÁS DIFÍCIL encontrar a resineros, carboneros, piñeros, pastores, guardas forestales…personas que han heredado de las generaciones anteriores los conocimientos y la experiencia necesaria para enseñarlos a comprender cómo se cuidan y aprovechan nuestros bosques de manera sostenible.
Al mismo tiempo, cada vez son más las generaciones de personas que vivimos en la ciudad y aquellas que HAN PERDIDO todo lazo afectivo con el pueblo del que procedían sus familiares.
Y RESULTADO, influye en nuestra percepción sobre los bosques, que cada vez es más frecuente considerarlos como decorados listos para nuestro disfrute de fin de semana, en el que creer que su conservación se realiza sin gestión.
Un reciente estudio publicado por la revista Ambio realizado por la Universidad de Derby en Reino Unido, donde se analizan factores sociales, económicos, geográficos y culturales, muestra como España es el país del mundo con menor conexión de la naturaleza.
La DESCONEXIÓN con la naturaleza no es un fenómeno nuevo. Ya Richard Louv lo describía extensamente en su libro “Los últimos niños en el bosque” publicado en 2005. Y fruto de esa desconexión nace el TRASTORNO DE DÉFICIT DE LA NATURALEZA, un síndrome que no es de tipo clínico, ni un trastorno reconocido, sino un factor que puede ser determinante para sufrir alteraciones cardiovasculares, miopía, estrés, ansiedad e incluso depresión. Unas alteraciones cada vez más frecuentes que denotan nuestra desconexión de lo natural.
En España más del 90 % de los menores españoles pasan sus ratos de ocio principalmente en el interior de sus hogares, según un estudio realizado por el Instituto Tecnológico de Producto Infantil y Ocio. Esta información puede justificar que aproximadamente el 90 % de los niños contactan con la naturaleza por primera vez a través de un libro.
Por tanto, cada vez más concienciados pero más desconectados de la naturaleza, ¿entonces que hacer para conseguir la reconexión? Más educación, por supuesto.
Mi APUESTA fue aprovechar la oportunidad que brindaba esta cruda realidad llevando a la literatura infantil lo que yo vivo en los bosques como ingeniero de Montes. Y para eso regresé a mi niñez, a disfrutar de unos bosques que nunca tuve, olvidándome de gnomos, trolls, o fantasmas sin renunciar al misterio, la fantasía y la ficción; para educar en la gestión forestal sostenible.
¿Por qué escribir cuentos infantiles?
Cuando en 2020 la vida paró, decidí ponerme a escribir lo que llevaba tanto tiempo en mi cabeza con único OBJETIVO: educar en los bosques. Para hacer entender a los niños y niñas algo que a los mayores no nos entra en la cabeza o no queremos que nos entre: que los bosques no se cuidan solos, que hay personas que se encargan de hacerlo y que son un elemento clave en el ecosistema.
¿CÓMO? El cuento, como género literario me iba a permitir cumplir mi propósito, construir personajes creíbles basados en historias reales para que el lector aprenda a resolver los conflictos que se plantean en cada historia gracias a su pensamiento crítico.
¿Y QUÉ TIPO DE CUENTOS? CUENTOS PARA LA GESTIÓN FORESTAL SOSTENIBLE, la herramienta no sólo para conservar nuestros bosques, también para salvar nuestros pueblos, nuestro paisanaje, nuestras tradiciones y nuestra historia.
Mis comienzos.
Comencé escribiendo sobre la NECESIDAD DE REGENAR los bosques y elegí el bosque de Sierra Espuña, un bosque artificial que fue creado hace más de 120 años por repoblación forestal. Sin regeneración el bosque corre un riesgo muy alto de desaparecer. Y consecuentemente, las poblaciones situadas aguas abajo como la ciudad de Murcia, de volver a sufrir riadas como la de Santa Teresa que causó más de 1.000 muertos en 1879.
“El Misterio de Sierra Espuña” causó el EFECTO DESEADO en los colegios en los que el Gobierno de la Región de Murcia suministró el cuento. Pequeños, pero también mayores, descubrieron que los camiones que circulan cargados de madera y que proceden de Sierra Espuña, no son el resultado de cortar árboles, sino de realizar selvicultura para cuidar el bosque que más quieren, para regenerarlo.
No me conformé con escuchar opiniones y VISITÉ Sierra Espuña con 90 alumnos de 4º de la ESO del Colegio Mariano Aroca de la ciudad de Murcia. Allí vimos como el personal cuidaba el bosque con motosierras, procesadoras y autocargadores. De inmediato comprobé como el alumnado disfrutaba porque estaba viendo en directo lo que sucedía en el cuento que bien conocían y que habían representado semanas antes en una obra de teatro. Y hasta los docentes despertaron de los mitos en los que habían estado creyendo desde niños, al pensar que cortar árboles en el bosque lo ponía en peligro, tal y como algunos libros de texto siguen reflejando.
Silvestre y el leñador
Mi segundo cuento es “Silvestre y el leñador” y también está basado en HECHOS REALES. Silvestre es un pino que representa al mundo de aquellos que creen que los montes son PAISAJES NATURALES, que nunca han sido gestionados, que ignoran a sus propietarios y que se oponen por sistema a toda actuación de gestión que se realiza en ellos aunque tengan como objetivo principal su conservación.
Por contra el leñador, es un trabajador forestal, de los de toda la vida, de los que quedan pocos, que sabe como cuidar el bosque, aunque no haya cursado estudios universitarios porque VIVE del ecosistema y es primer interesado en mejorarlo cada día. El leñador representa el mundo de los que ven al bosque como lugar para la provisión de BIENES Y SERVICIOS.
El ENFRENTAMIENTO que se produce en el cuento entre el pino Silvestre y Joaquín el leñador, reproduce al de las redes sociales o al de los medios de comunicación, entre aquellos que defienden una naturaleza en la que no quieren intervención y entre aquellos que abogan por su gestión. Un enfrentamiento que tiene una base clara y que es en mi opinión, la falta de educación forestal o mejor dicho la FALTA DE EDUCACIÓN EN GESTIÓN FORESTAL SOSTENIBLE.
El déficit educativo
Es la falta de educación forestal la que nos lleva a la ignorancia en el bosque. Por una parte, convierte en INVISIBLES a todas las personas que nos dedicamos a la gestión de los montes. Ingenieros, maquinistas, motoserristas, peones, camioneros y por supuesto a nuestros antepasados a los que tenemos que agradecer, que gracias a su trabajo, hoy disfrutamos de paisajes que en muchos casos son reconocidos con figuras de protección ambiental.
Unas personas que en muchas ocasiones son SEÑALADAS por hacer su trabajo, aprovechar el monte a la vez que conservarlo. Y por supuesto también por crear RIQUEZA en el medio natural y fijar población. Porque la gestión forestal sostenible se sustenta en lo ambiental, en lo económico y en lo social y desequilibrar esa balanza pone en riesgo la supervivencia del ecosistema.
La EDUCACIÓN forestal que al menos yo he recibido ha sido LA DEL ÁRBOL. He celebrado el día del árbol igual que ahora se celebra el día de los bosques, plantando un árbol. Y de ahí hemos crecido creyendo que tener o cuidar un bosque es plantar miles de árboles para después olvidarnos de ellos. Pero nadie nos explicó que hay disciplinas MÁS ALLÁ DEL ÁRBOL, como la selvicultura, la ordenación de montes o los aprovechamientos forestales que se dedican a cuidar el bosque durante toda su vida. Y así cuando la población ve cortar árboles en los bosques, rápidamente se denuncia el ecocidio, se señalan a sus causantes y se buscan culpables a las erróneamente llamadas “talas masivas”, porque se desconoce que lo que se hace no es cortar árboles, sino gestionar el bosque de manera sostenible.
Algo más que un cuento
Por eso “Silvestre y el leñador” es algo más que un cuento, es una historia para REFLEXIONAR sobre la corta de árboles en los bosques que viene acompañada de un elenco de ilustraciones para ENSEÑAR y APRENDER sobre la gestión forestal sostenible. Aquella que nos permite conservar el monte, restaurarlo de las catástrofes, generar biodiversidad, al mismo tiempo que se consigue riqueza y relevo generacional para que los ecosistemas forestales no caigan en el abandono.
Había tanto que contar en esta historia que el cuento se quedó corto y por eso instalé un QR donde descargar el documento “CÓMO SE HIZO”. Un pdf en el que descubrir dónde se inspiró la historia, quiénes son los personajes en la vida real o quiénes construyeron los decorados, entre otras muchas cosas.
Aquí también quise hacer la prueba para ver si el cuento había funcionado. Participaron varias clases de Educación Primaria del Colegio Juan XXIII de Valladolid capital y del Colegio San Rafael, del municipio de El Espinar, Segovia. Antes de leer el cuento, a través de un test, se MIDIERON los conocimientos y creencias de los alumnos sobre la corta de los árboles. Después de su lectura, se repitió para medir el progreso. El cambio fue sorprendente y el objetivo educativo cumplido.
Vistos los resultados y la buena acogida entre el personal docente, me embarqué en la redacción de la situación didáctica “Silvestre y el leñador”, un documento para convertir al cuento en un libro de texto para aprender y enseñar en los colegios sobre gestión forestal sostenible, la GRAN OLVIDADA en las asignaturas de ciencias naturales y ciencias sociales. Un material que profundiza en el conocimiento forestal, una vez leído el cuento, a través de la realización de sencillas actividades en el aula por parte del personal docente. A través de un QR situado en la segunda edición del cuento, que ya está a la venta, se accede al recurso.
Y así con la idea de SEGUIR educando, pero más allá de los cuentos, surgió la idea de crear MATERIALES LIBRES Y GRATUITOS para las aulas que quieran educar en gestión forestal sostenible. Cree la página www.bosquesalaula.es, un lugar web donde se alojan materiales basados en la ciencia, la técnica y la experiencia del trabajo en los bosques, con un objetivo totalmente educativo huyendo de falsas informaciones, generalidades, tópicos y mitos.
Un sitio web destinado a docentes, divulgadores/as, comunicadores ambientales, periodistas, editoriales de libros escolares y revistas educativas y a todas aquellas personas interesadas en aprender sobre la gestión y conservación de los montes para que todos volvamos a conectar con la realidad de la naturaleza.
Ángel Roldán, vocal del Colegio Oficial de Ingenieros de Montes.
@angelrm_escribe (X, Instagram)
Silvestre y el leñador, un cuento para educar en los bosques: https://youtu.be/KK4k3mRA7Ew
