
Quisiera dar las gracias a la Junta del Colegio de Ingenieros de Montes por esta distinción que me llena de orgullo e ilusión. Agradecer a los compañeros/as que me ha propuesto para esta medalla, así como a los que han votado mi candidatura. Enormemente agradecida.
En segundo lugar, agradecer a mi familia, mis padres, mi hermano y mi pareja que están hoy aquí acompañándome como han hecho en todos los momentos de mi vida personal y profesional. A mi hijo Martín, que aunque hoy no está aquí presente ya que era el cumpleaños de su mejor amigo, me hace ser mejor cada día, ¡menudo maestro tengo en casa!
Profesionalmente nunca habría llegado aquí sin el apoyo, el consejo, el cariño de tantos y tantas compañeros/as, porque precisamente mi carrera se ha desarrollado en el mundo asociativo en el que no es el trabajo de uno sino de todos en conjunto lo que lo hace grande. Pero no puedo dejar de nombrar a tres personas especiales en mi vida profesional como son José Carballo, Juan Picos y Oskia Saldise que, desde luego, me han ayudado en mi día a día a llegar aquí. Y por supuesto, a todos mis compañeros/as de las empresas asociadas de ANFTA, a todos mis compañeros de UNEmadera que somos un equipo estupendo, de Juntos por los Bosques, de PEFC y FSC, a mis colegas europeos de EPF y EFIC, y a una red muy importante para mi en estos últimos años como somos las Mujeres Forestales Estupendas, un grupo de más de 600 mujeres forestales repartidas por el mundo y que nos une la pasión por la profesión y nuestras ganas de colaboración. Gracias porque este reconocimiento es de todos/as ellos/as.
Gracias de nuevo a todas/os.
