Por Eduardo Rojas Briales y Rafael Delgado Artés
En los últimos años estamos observando por todas partes del nuestro territorio inundaciones con una frecuencia e intensidad crecientes, cómo las del septiembre del 2019, la DANA del 2024 o las acaecidas en las últimas semanas en muchos sitios de la Península Ibérica.
Evidentemente, entre todas ellas, las que van causar el barranco de Poio y el río Magro el 29 de octubre de 2024 sobreviven tristemente por el enorme número de víctimas –229 vidas humanas– daños y damnificados que causaron. Afectó a una importante área densamente poblada –por el 1% de la población española y el 10% de la valenciana– y dejó una huella imposible de olvidar por nuestro subconsciente colectivo. Continuar leyendo

Señoras y señores miembros de la Comisión,
Intervención de Ángel Roldán, vocal del Colegio Oficial de Ingenieros de Montes en Diálogos Circulares, un evento de la Universidad Europea, organizado por la consultora B-Leaf, para dialogar sobre la educación ambiental en torno al título “¿Educar es lo mismo que concienciar?”
Ante la tragedia humana, económica y ambiental que nos asola con los incendios forestales de este verano se ha escrito mucho y bien sobre los males que nos aquejan y las circunstancias que han favorecido que, sin haber acabado el año, se lleven quemadas más de 400.000 ha de monte. Sorprendentemente, por primera vez los medios han dado voz casi en exclusiva a los especialistas -ingenieros de montes e ingenieros técnicos forestales- cuya respuesta, además, ha sido unánime en cuanto al diagnóstico: el abandono del uso y gestión del monte durante más de medio siglo, el desigual reparto del esfuerzo presupuestario a favor de la extinción frente a la prevención y la desidia y desinterés de los responsables políticos como algunas de las causas más relevantes. El mismo mensaje con el que alertamos desde hace décadas.
Del 19 al 21 de junio, el monte Armayán de Tineo volvió a convertirse en el epicentro del sector forestal con la celebración de Asturforesta 2025, la única feria forestal internacional de la Península Ibérica. A pesar de una ligera reducción en el número total de visitantes respecto a ediciones anteriores, el balance general ha sido calificado como “muy positivo” por organizadores y participantes.


Por Luis Gil Sánchez, Dr. Ingeniero de Montes