¿Es renovable la bioenergía forestal?

Autor: Eduardo Tolosana – Universidad Politécnica de Madrid

El Tribunal de Justicia europeo ha desestimado recientemente una demanda interpuesta por varios particulares y ONGs contra la consideración de la biomasa como energía renovable en la nueva directiva de la U.E[1], mediante sentencia T-141/19, de 6 de mayo de 2020. De esta manera, el Tribunal confirma la sostenibilidad del uso energético de la biomasa, en línea con el planteamiento de las principales organizaciones del sector en Europa y Norteamérica: Bioenergy Europe y otras.

Según los demandantes, la directiva empeora el cambio climático al exacerbar la tala de bosques en los EE.UU. por la creciente demanda europea de pélets. Además, dudan del carácter neutro en emisiones de la biomasa forestal, aunque provenga de una gestión sostenible. En palabras de Linde Zuidema, activista de la ONG Fern «Los árboles no vuelven a crecer lo suficientemente rápido como para compensar estas emisiones iniciales, lo que significa que la madera no es generalmente una alternativa sensata a los combustibles fósiles»[2]. Es lo que han venido a llamar “deuda de carbono”.

Ya desde 2015 diversas ONGs conservacionistas europeas se muestran escépticas con la bioenergía, previniendo de una posible sobreexplotación e invocando el principio del “uso en cascada” que priorizaría los usos más duraderos y reciclables sobre el energético[3]. La Unión Europea publicó en 2016 un estudio relevante sobre el tema, que puedes consultar aquí (Vis, M. y Mantau, 2016).

En mi opinión, esta reticencia refleja su desconocimiento acerca de la reducción de la presión sobre los bosques en el hemisferio norte. Estos llevan décadas aumentando su superficie y se hacen cada vez más densos por la retirada de usos agrarios marginales y aprovechamientos tradicionales. Por ejemplo, las cortas de madera en España sólo supusieron en 2010 un 41% del crecimiento (frente a una media europea del 59%[4]). Nuestros bosques crecen y se hacen más espesos lo que, unido al cambio climático, genera nuevos riesgos de incendios catastróficos así como plagas y enfermedades crecientes.

Los incendios de combustibles vegetales en el mundo entre 1997 y 2016 han originado como media un 6 % de las emisiones totales de gases de efecto invernadero en 2014 por quema de combustibles fósiles[5]. Y siguen creciendo.  El aprovechamiento sostenible de biomasa forestal para energía frena estos incendios y emisiones, especialmente si esa energía sustituye a la producida por combustibles fósiles.

Por otro lado, este aprovechamiento contribuye al desarrollo rural. Ayuda a los habitantes de la España vacía a seguir manteniendo pastizales y zonas de cultivo con sus ecotonos agroforestales que tanto aportan a la gran biodiversidad de nuestro medio rural.

Ellos sí se dan cuenta de las grandes ventajas de la biomasa como energía térmica de proximidad: tras varias décadas del abandono de la leña para adoptar fuentes de energía más cómodas como el gasoil o los gases licuados del petróleo, ahora el medio rural se vuelca hacia las calderas de pélets y astillas, por sus avances tecnológicos y ventajas económicas. Pero también por su carácter renovable y sostenible.

Muchos autores han estudiado los daños ambientales potenciales por la extracción de biomasa de ramas y copas o de árboles completos. Estos efectos son reducidos si el peso y frecuencia de la intervención no son excesivos. Por ejemplo, en un pinar cuyas acículas se renovasen cada tres años, una intervención selectiva con una frecuencia de 24 años estaría retirando una fracción (digamos la mitad) de la octava parte de la biomasa de hojas producida. El resto se habría incorporado al suelo como materia orgánica con sus nutrientes.

Otro podría ser el caso de las plantaciones con una gestión intensiva y turnos cortos, que a menudo requieren fertilización como cultivos que son. En ellas, la recolección frecuente y completa de biomasa puede tener, dependiendo de los tipos de bosques, suelos y climas, efectos negativos en algunos ciclos de nutrientes como el fósforo. También pueden en ese caso ser afectados algunos ecosistemas – de forma muy variable -, particularmente los organismos descomponedores de la madera muerta cuando se extrae la biomasa en su totalidad, especialmente los tocones[6], Incluso para esa extracción intensa, los resultados de los estudios son a menudo contradictorios. Muchos han encontrado que no hay efectos relevantes e incluso unos cuantos han detectado efectos positivos sobre la biodiversidad[7].

La mayoría de los expertos recomiendan elaborar manuales de buenas prácticas y normativa específica para cada caso (bosques agrupados por regiones biogeográficas, tipologías estructurales o específicas, tipos de suelos). Son ejemplos la Guía de Cacot y cols.[8] o la revisión sobre Manuales de Buenas Prácticas en Norteamérica (Abbas y cols.[9]). Hay también diversas publicaciones que proponen Criterios e Indicadores específicos para certificar la extracción de biomasa forestal[10],[11].

Como ejemplo de medidas preventivas y correctoras aplicables a la extracción frecuente e intensa de biomasa y/o a suelos o ecosistemas especialmente sensibles, se puede obligar a fertilizar o a devolver al monte las cenizas de combustión, o imponer plazos para volver a recolectar biomasa después de cada aprovechamiento, para evitar extraerla con demasiada frecuencia, o forzar a dejar un porcentaje de residuos gruesos para favorecer a los organismos descomponedores, o a dejar secar la biomasa antes de extraerla para que queden más nutrientes finos. Claro, no se trata de obligar a todo a la vez en todas partes, sino de decidir en qué casos hacen falta qué medidas y desarrollar normativa, así como criterios e indicadores para una certificación propia.

Las críticas a la bioenergía también reflejan desconfianza acerca de los mecanismos de garantía de sostenibilidad de la normativa europea que ya existen – como las normativas nacionales o el reglamento europeo de legalidad de la madera EUTR -. Es cierto que sería de gran ayuda que la certificación del comercio de biomasa evolucionara desde los estándares nacionales hacia un estándar europeo común[12].

Finalmente, esas críticas muestran falta de comprensión de los fundamentos de la gestión forestal sostenible. Los detractores de la neutralidad en carbono parecen pensar que el CO2 liberado instantáneamente en la combustión debería fijarse instantáneamente en el mismo lugar de donde ha sido extraído, por ello parecen pensar que se difiere esa fijación al plazo en que tardaríamos en tener allí árboles del tamaño de los que se han cortado.

La idea de la ordenación forestal no tiene nada que ver con eso: se trata de que en una unidad de gestión equilibrada, las extracciones durante un periodo de tiempo – por ejemplo, un año – no superen el crecimiento de la biomasa en dicha unidad de gestión durante el mismo período. Esto implica que el carbono emitido por combustión de todo lo cortado en un año se fija ese mismo año, no hay un desfase temporal en absoluto – y menos todavía si una parte de esa biomasa se destina a usos de mayor plazo que el energético, produciéndose un secuestro efectivo de carbono -.

En definitiva, el aprovechamiento sostenible de biomasa como energía renovable, siguiendo los criterios normativos derivados de la ciencia forestal y bajo los mecanismos de garantía adecuados, es una gran oportunidad para nuestros bosques. Puede mitigar graves riesgos como los incendios catastróficos y apoyar al desarrollo de nuestra castigada población rural, contribuyendo a la conservación de los bosques e incluso al incremento de la biodiversidad de nuestros ecosistemas.

Eduardo Tolosana – Universidad Politécnica de Madrid

[1]http://curia.europa.eu/juris/document/document.jsf?text=&docid=226323&pageIndex=0&doclang=en&mode=req&dir=&occ=first&part=1&cid=451521&utm_source=Full+members&utm_campaign=8c8cade39b-EMAIL_CAMPAIGN_2018_11_07_05_13_COPY_01&utm_medium=email&utm_term=0_8d7f

[2] https://www.bioeconomia.info/2019/03/09/polemica-demanda-contra-la-ue-por-respaldar-la-biomasa-forestal-como-energia-renovable/

[3] Varios autores, 2015. Pitfalls and potentials – The role of bioenergy in the EU climate and energy policy post 2020: NGO recommendations. https://www.birdlife.org/sites/default/files/attachments/Bioenergy_post_2020_NGO%20recs.pdf

[4] SECF, 2013: Informe “La situación de los bosques y el sector forestal en España·.  253 pág. http://www.congresoforestal.es/fichero.php?t=12225&i=529&m=2185

[5] van der Werf et al., 2017. Global fire emissions estimates during 1997–2016 Earth Syst. Sci. Data, 9. (https://essd.copernicus.org/articles/9/697/2017/essd-9-697-2017.pdf)

[6] Ranius et al., 2019: The Evolutionary Species Pool Concept Does Not Explain Occurrence Patterns of Dead-Wood-Dependent Organisms: Implications for Logging Residue Extraction. Oecologia 119(1). https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/31352635/

[7] Thifault et al., 2011. Effects of forest biomass harvesting on soil productivity in boreal and temperate forests — A review. Environ. Rev. 19: https://www.nrcresearchpress.com/doi/pdfplus/10.1139/a11-009 (texto íntegro en ResearchGate).

[8] Cacot et al., 2006. La récolte raisonnée des rémanents en forêt. Ed. ADEME. 36 pag. https://www.fcba.fr/sites/default/files/files/200604-AFOCEL-INRA-UCFF_La_recolte_raisonnee_des_remanents_en_foret.pdf

[9] Abbas et al., 2011: Guidelines for harvesting forest biomass for energy: A synthesis of environmental considerations. Biomass & Bioenergy 35. Pdf solicitable a los autores vía ResearchGate. https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S0961953411003539

[10] Lattimore et al., 2009: Environmental factors in woodfuel production: Opportunities, risks, and criteria and indicators for sustainable practices. Biomass & Bioenergy 33(10). Pdf solicitable a los autores vía ResearchGate. https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S096195340900124X

[11] Janowiak & Webster, 2010: Promoting Ecological Sustainability in Woody Biomass Harvesting. Journal of Forestry 108(1). http://cemendocino.ucdavis.edu/files/131364.pdf

[12] Mai-Moulin et al., 2019: Toward a harmonization of national sustainability requirements and criteria for solid biomass. Biofuels, Bioprod. Bioref. 13. https://onlinelibrary.wiley.com/doi/epdf/10.1002/bbb.1822

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