Blanca Catalán, la primera botánica española

En 1860 nacía en Calatayud Blanca Catalán de Ocón y Gayolá, en el seno de una familia acomodada y con ideas adelantadas a su tiempo. Probablemente este nombre no le diga nada a la mayoría de los lectores. Sin embargo, Blanca Catalán ha pasado a la historia como la primera botánica española y también por ser la primera en “apellidar” algunas de las plantas que describió metódicamente.

Blanca Catalán no tuvo formación académica oficial, pero sí buenos maestros que la inculcaron el arte de observar la naturaleza en un entorno privilegiado, el Valle del Cabriel, en los Montes Universales turolenses. Su primera maestra fue su madre, Loreto Gayolá, educada en un convento de Suiza, donde las monjas le enseñaron, entre otras cosas, a herborizar plantas y despertaron en ella gran afición por la naturaleza.

Esa afición la transmitió Loreto Gayolá a sus dos hijas, Blanca y Clotilde. Mientras Clotilde se dedicó al estudio de los insectos, en especial las mariposas, Blanca se decantó por la observación detallada y minuciosa de las plantas. Con los ejemplares recolectados, que identificaba gracias a las claves de Gillet y Magne de la “Nouvelle Flore Française”, Blanca formó un pequeño herbario representativo de la flora del valle, como explica el historiador José María de Jaime Lorén en «Flora Montibérica», donde hace un repaso de los botánicos turolenses de la comarca del Jiloca. Continuar leyendo

Estramonio, de planta medicinal a peligrosa droga psicotrópica

El estramonio es fácil de reconocer por su característico fruto espinoso – Pixabay

La palabra estramonio viene del latín stramonium, latinización procedente del español antiguo estremonía … ‘astrología’, ‘brujería’, ‘magia’, debido a los efectos narcóticos de esta planta, que pueden llevar incluso a la muerte. Continuar leyendo

Apuntes Botánicos del Camino de Santiago

El camino de Santiago ha batido el récord de visitantes en el año que acabamos de dejar. Exactamente 301.006 peregrinos recorrieron las rutas jacobeas en 2017, unos 23.000 más que el año anterior.

Son muchos los motivos que llevan a cada persona a hacer el Camino, religiosos, espirituales en sentido más amplio, superación personal, experiencias nuevas y, por supuesto, disfrutar de la naturaleza.

El recorrido lleva al caminante a través de paisajes sorprendentes y zonas de valor ecológico excepcional que merecen una mirada atenta, para saber qué está viendo. Continuar leyendo