John S. Dryzek: “El Antropoceno nos devuelve a un mundo tan inestable como el anterior a nuestra especie”

  • Para hacer frente a un mundo tan cambiante como el actual, comparable con el anterior a la aparición de nuestra especie, necesitamos un nuevo orden político y económico, porque en el actual, los estados no son tienen capacidad de respuesta adecuada a las catástrofes naturales. Así lo afirma el profesor John S. Dryzek, del Instituto de Gobernanza y Análisis de Políticas de la Universidad de Canberra (Australia), que pronunció la conferencia “La Política del Antropoceno” en la Fundación Tatiana Pérez de Guzmán el Bueno.
  • Los Gobiernos, desarrollados en las condiciones poco habituales de estabilidad del Holoceno, el periodo en el que se ha desarrollado nuestra especie, no son eficaces para responder a las catástrofes ecológicas del Antropoceno. Necesitamos una respuesta rápida para hacer frente a los nuevos desafíos, como el cambio climático, inducidos por el ser humano”, sostiene el profesor Dryzek, considerado como uno de los teóricos políticos cuyo trabajo tendrá una influencia exponencial en las próximas décadas.

El Antropoceno, acuñado en el año 2000 por el Premio Nobel Paul Crutzcen por analogía con el Holoceno, es una época de inestabilidad inducida por nuestra especie a partir de la revolución industrial. Sucede al Holoceno, que abarca los últimos 12.000 años y que se caracteriza por una estabilidad inusual en la historia geológica del planeta, destaca Dryzek. Gracias a esa estabilidad que permitía un alto grado de predictibilidad, nuestra especie ha podido evolucionar y construir un sistema político y económico como el que ahora tenemos.

Antes del holoceno el planeta estaba sometido a cambios rápidos, como ocurría en el periodo inmediatamente anterior, el pleistoceno. Esa inestabilidad ha dado lugar en algunos casos a las grandes extinciones en masa. Y el Antropoceno, sostiene Dryzek, nos devuelve a esos estados cambiantes, que suponen no solo una amenaza ambiental, que nos colocaría según algunos expertos a las puertas de la sexta extinción. Aunque en esta ocasión el motor de ese cambio no es la dinámica del planeta, sino la acción humana. Y esa inestabilidad de origen antrópico, que eleva la temperatura media del planeta, con consecuencias que ya estamos viendo sobre los fenómenos extremos, amenaza también a las instituciones desarrolladas en las condiciones de estabilidad del Holoceno, que se ven incapaces de hacer frente con agilidad a las catástrofes ecológicas.

“Los Estados y los mercados capitalistas no podrán hacer frente a los desafíos cambiantes del Antropoceno”, sostiene Dryzek. “Las instituciones desarrolladas en las condiciones de poco habituales de estabilidad del Holoceno podían permitirse operar ignorando el sistema terrestre, pero ahora necesitamos una respuesta rápida para hacer frente a nuevos desafíos, como el cambio climático o los cambios en los usos del suelo”, advierte este experto.

“Los Gobiernos, por ejemplo, responden rápidamente a cambios económicos, ante la amenaza de una recesión, pero responden mal a las amenazas que el Antropoceno está originando. Por eso es un gran desafío para los Estados y mercados económicos que han surgido en en esas condiciones de estabilidad que ya no se dan. Tienen lo que podríamos denominar una inercia patológica que hace muy difícil sacarlos de ese contexto. Y salir de ahí es esencial para enfrentarnos a los desafíos del Antropoceno, que conlleva una pérdida de las referencias hasta ahora conocida”, explica Dryzek.

En la actualidad la política ecologista plantea averiguar cuáles son los límites no negociables que la humanidad debe respetar para revertir el riesgo de deterioro o catástrofe en el medio ambiente a escala mundial, como los niveles de CO2 y el incremento de temperatura asociado. Pero estos límites planetarios establecidos para los procesos clave del Sistema Tierra, asociados con umbrales peligrosos, que si se sobrepasan empujarían al planeta Tierra fuera del estado deseado del Holoceno, ya no son válidos, asegura Drzkek.

“Este concepto de límite sugiere que si nos quedamos en un espacio operativo de seguridad con los límites propuestos podemos mantener las condiciones holocénicas. Nos dicen como evitar el Antropoceno o sus peores consecuencias, pero ya estamos en el Antropoceno y no nos indican cómo actuar en este periodo de grandes cambios. No creo que estos parámetros sean útiles para sobrellevar un plantea tan inestable como el el actual, señala

Democracia deliberativa vs liberal

Para hacer frente a un mundo casi tan cambiante como el actual, casi comparable  al anterior a la aparición de nuestra especie, Dryzek ha desarrollado un modelo de “democracia deliberativa”, como solución a las limitaciones que presenta la democracia liberal, que se mueve por parámetros puramente económicos. Este modelo va más allá de las preferencias y los votos, como ocurre ahora, para incluir la deliberación. Deliberar no es sólo hablar sino también escuchar, señala. En especial escuchar las señales que emanan del mundo natural, como la desertificación o la pérdida de color en los corales australianos, entre otros signos de la inestabilidad actual del planeta.

Los sistemas ecológicos cuenta con actores no humanos, denominados actantes, a los que debemos escuchar también” indica Dryzek, que recordó en este sentido la decisión del Parlamento de Nueva Zelanda de otorgar en marzo del año pasado estatus de persona jurídica al río Whanganui, venerado por los maoríes. Una decisión pionera en el mundo que dota a este río, el tercero más largo del país, de derechos y deberes jurídicos que permitirán que pueda ser representado en un tribunal. “Hemos de buscar también la inteligencia que hay en la naturaleza, y no solo su valor”, resalta Dryzek al respecto.

Y es que la novedad del modelo planteado por Dryzek es la necesidad de que el ser humano, y toda política estructurada por él, tenga la capacidad de captar estas señales y actuar en consecuencia. Esta idea, que Dryzek ha desarrollado desde 1983 y que se recoge en su libro “Rational Ecology” (1987), ha estado presente en toda su obra hasta la actualidad. La “racionalidad ecológica” es para este experto la manera de solucionar problemas tan complejos y acuciantes de la nueva época del Antropoceno.

Acerca de Pilar Quijada Garaballú

Gabinete de Prensa COIM
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